Jeremy Scott: The People’s Designer

Vlad Yudin | Estados Unidos | 2015 | 110 min
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En la moda, como en la política, el populismo intenta sacudirse su mal nombre. Y Jeremy Scott quiere ser eso: el diseñador del pueblo.

Suzy Menkes no termina de entender sus colecciones. En cambio, Katy Perry las adora. El director creativo de Moschino asegura que lo que él hace no es sólo moda sino cultura pop y de ahí que entre sus referentes tenga tanto peso Bob Esponja como Balenciaga.

“Defínase”, le piden a Jeremy Scott al inicio de este documental. “Fan. Icono”, dice muy serio, como si estuviera en una toma falsa de Zoolander. A continuación añade: “alguien que ahora mismo suena como un idiota”. Y se parte de risa. El humor se considera sospechoso en una industria a la que le gusta tomarse a si misma muy en serio, y quizá por eso Scott no siempre ha encajado, a pesar de su enorme éxito comercial.  Parece pertenecer a una época que no conoció, cuando reinaban creadores como Ungaro, Thierry Mugler o Franco Moschino. Escogerlo como sucesor de éste en la marca italiana fue un acierto a todas luces y la película capta justo sus primeros meses en la casa y le sigue por Milán, París, Los Ángeles (su hogar espiritual) y el escenario más importante de todos: Lowry City, Missouri, la población de 640 habitantes en la que nació. Su familia de granjeros del Medio Oeste aporta las claves para entender al personaje, junto a algunos de sus amigos famosos que también se dejan caer por la película, como Katy Perry, Miley Cyrus o A$AP Rocky.