Women He’s Undressed

Gillian Armstrong | Australia | 2015 | 95 min
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Orry-Kelly: salió de Australia, triunfó vistiendo las películas y se llevó a la tumba uno de los secretos peor guardados de Hollywood.

La pamela ladeada de Ingrid Bergman en Casablanca, los vestidos de Jack Lemmon y Tony Curtis en Con faldas y a lo loco, la gabardina de Humphrey Bogart en El halcón maltés. Todos salieron de la mente de Orry-Kelly, uno de los mejores (y menos recordados) diseñadores de vestuario de la historia del cine.

 

 

¿Sería igual de buena Casablanca si Humphrey Bogart luciese en el Rick’s una americana negra y no blanca?, ¿y si Ingrid Bergman se despidiese del amor de su vida con la cabeza descubierta? Seguramente, sí, pero no sería la Casablanca que recuerda incluso la gente que jamás ha visto Casablanca. Eso sólo lo consiguen los mejores encargados de vestuario en el cine, y Orry-Kelly lo fue. Al contrario que otros nombres legendarios de la época, como Edith Head o Helen Rose, el australiano ha quedado algo oscurecido en la historia, a pesar de los impresionantes créditos que atesora y de haber sido confidente de Ginger Rogers, Betty Grable y Bette Davis, con la que competía en concursos de lengua viperina. Gillian Armstrong consigue contar la vida del personaje sin tener apenas imágenes de archivo a partir de una imaginativa recreación en la que el actor Darren Gilshenan interpreta al diseñador y suelta un bombazo a medio metraje: la relación amorosa que unió a Orry-Kelly con uno de los actores más carismáticos de la historia del cine. Prohibido spoiler.